
Las bajas por trastornos mentales han crecido de forma significativa en Brasil y ya figuran entre las principales causas de concesión de beneficios por incapacidad otorgados por el INSS (Seguridad Social). En 2024, hubo más de 440,000 bajas, un récord histórico, con un aumento aproximado del 67% respecto ao año anterior, según datos del Ministerio de la Previsión Social. La gestión de riesgos psicosociales exige una actuación integrada de SST (Seguridad y Salud en el Trabajo), RR.HH., Compliance y liderazgo ejecutivo. La salud mental ha pasado a ser una variable relevante del desempeño previsional, la estabilidad del FAP y la exposición laboral. El tema ha dejado de ser meramente organizacional. Se ha vuelto estratégico.

¿Qué son los riesgos psicosociales?
Los riesgos psicosociales son factores del entorno y de la forma de gestión que aumentan la probabilidad de enfermedades mentales, por ejemplo:
Acoso moral (humillación, hostigamiento, aislamiento)
Metas agresivas y exigencias desorganizadas
Sobrecarga crónica y jornadas extensas
Liderazgo tóxico y comunicación hostil
Falta de autonomía, injusticia y conflictos constantes Estos factores integran el conjunto de riesgos ocupacionales que deben ser identificados, evaluados y gestionados en el ámbito del GRO (Gestión de Riesgos Ocupacionales), conforme establece la NR-01.
Salud Mental en el Trabajo: Aumento de Bajas y Reflejos en el FAP
El FAP (Factor Accidentario de Prevención) es un multiplicador aplicado a la alícuota del RAT (Riesgo Ambiental del Trabajo), incidente sobre la nómina. Ajusta la contribución a la seguridad social según el desempeño de la empresa en relación con las bajas por accidentes y enfermedades ocupacionales.
Cuando aumentan las bajas o la gravedad de los casos, el FAP tiende a subir, elevando el costo previsional. La intensificación de las bajas por trastornos mentales, especialmente con el reconocimiento del nexo ocupacional, impacta directamente en los indicadores que componen este cálculo. La falta de identificación y control de estos riesgos, como exige la NR-01 en el PGR (Programa de Gestión de Riesgos), aumenta la probabilidad de bajas y, en consecuencia, el impacto en la seguridad social.
El FAP varía de 0,5 a 2,0 y está influenciado principalmente por:
Aumento de bajas por enfermedad o accidente de trabajo
Jubilaciones por invalidez
Pensiones por fallecimiento
Beneficios accidentarios (B91), incluidos los derivados de trastornos mentales con nexo ocupacional
Si la empresa tributa un RAT del 2% sobre la nómina:
Con un FAP de 0,5, la alícuota efectiva se reduce a la mitad;
Con un FAP de 2,0, la alícuota efectiva se duplica. El historial de salud y seguridad impacta directamente en el valor recaudado sobre la nómina.

Impactos financieros concretos de la salud mental en el trabajo: tributos, demandas y rotación
1) Más tributos en la nómina (FAP/RAT)
FAP más alto = mayor costo mensual sobre la nómina.
Es un costo fijo ampliado que afecta el margen operativo y compromete la previsibilidad financiera.
2) Las bajas cuestan más de lo que parece
Incluso cuando el INSS paga el beneficio después de cierto período, la empresa asume:
Sustituciones / horas extras
Caída de productividad y reprocesos
Pérdida de ritmo del equipo y errores operativos
3) Turnover y “presentismo”
Un ambiente que enferma aumenta:
La rotación (turnover)
El costo de reposición y capacitación
La pérdida de conocimiento y capital intelectual
El colaborador presente, pero con baja productividad
4) Seguro médico más caro
La mayor demanda de atención psicológica/psiquiátrica eleva el índice de siniestralidad, forzando reajustes más altos.
5) Pasivo laboral
El acoso, las metas abusivas y la enfermedad pueden convertirse en:
Demandas individuales (indemnizaciones, peritajes, acuerdos)
Y, cuando el riesgo deja de ser individual y pasa a tener una dimensión colectiva, la situación puede evolucionar hacia:
Múltiples demandas laborales similares
Actuación sindical
Investigación por el Ministerio Público del Trabajo
Término de Ajuste de Conducta (TAC)
Acción Civil Pública por daño moral colectivo
Burnout y responsabilidad organizacional
La OMS incluye el burnout en la CIE-11 como un fenómeno ocupacional, ligado al contexto de trabajo (no clasificado como enfermedad, pero relacionado con el trabajo). Para SSMA/SESMT y Gestión de Riesgos, la implicación es práctica: la organización del trabajo y el liderazgo son parte del riesgo — y deben, más que nunca, estar en el radar preventivo. La NR-01 establece que todos los riesgos ocupacionales deben ser gestionados de forma sistemática, lo que incluye los riesgos psicosociales en el alcance del PGR (Programa de Gestión de Riesgos). Capacitar a los líderes es la forma más rápida de reducir el riesgo psicosocial.
Esto se debe a que muchos eventos que generan enfermedades comienzan en:

La «forma de exigir» resultados
Metas mal diseñadas
La gestión de conflictos
El comportamiento tolerado (o incentivado) del liderazgo
Una capacitación bien aplicada entrega tres ganancias que el negocio respeta:
Reduce conductas de riesgo (acoso, abuso, desorganización gerencial)
Mejora la productividad y la retención
Aumenta la capacidad de demostrar prevención (gobernanza)
¿Dónde entran las capacitaciones de TothBe?
Nuestras capacitaciones en riesgos psicosociales están desarrolladas para todos los niveles de la empresa — desde la operación hasta la alta dirección — integrando áreas técnicas, gestores y colaboradores en un enfoque preventivo, práctico y alineado con las exigencias legales.
Formación de líderes y gestores: exigencias seguras, metas y rutinas saludables, gestión de conflictos.
Prevención del acoso moral: conductas, límites, canales y respuesta adecuada.
Integración con la gestión de riesgos: indicadores, señales tempranas y acciones de control.
Cultura y práctica: del «papel» a la rutina (lo que reduce las ocurrencias).
Anticipar riesgos siempre es más económico que administrar pasivos. Estructure ahora una política sólida de prevención y capacitación en riesgos psicosociales con TothBe.


